Amaneció y esperé que todo
hubiese sido una horrenda pesadilla pero no, resultó ser una horrenda verdad que
vivió el pueblo venezolano este 5 de marzo a las 4:25pm. ¡Chávez había
desaparecido físicamente!
Levantarme a los
quehaceres normales de la casa me resultó difícil pero hay que seguir en la
lucha por la vida y llegó a mi corazón una pregunta ¿Ahora qué vamos hacer sin
nuestro Líder? Cuando al encender el televisor para saber más de lo que estaba
ocurriendo pude observar al pueblo desbordado por las calles gritando que
amaban al Comandante y se dirigían hacer vigilia frente al Hospital donde, su
cuerpo físico, yacía entre sus paredes.
Me dí cuenta que
nuestro Líder estaba al lado de todos ellos. Que veía con beneplácito el amor y
la decisión de su pueblo por acompañarlo en esa hora aciaga, como lo hace cualquiera por el ser amado, al
cual le tocó el momento de partir.
Hoy Chávez está más
vivo que nunca. Vivo en los niños, en esa semilla que sembró y cuidó en estos
14 años. Esos jóvenes que crecieron en la democracia y revolución son los que
me permite decir que Chávez no aró en el mar. Su pueblo tiene fresquitas sus
enseñanzas y así saldrá de esas filas otro Chávez que siga el camino de nuestro
Líder.
Chávez no se fue. Vive
en cada uno de nosotros y es por eso que hay la esperanza más grande que la que
teníamos en los años 90. No tendremos que esperar 100 años para que Bolívar
despierte, ya él se quedó en este pueblo hermoso y no se irá.
¡Viva Chávez!
¡Patria e
Independencia!
¡Viviremos y
Venceremos!
Carmen Pacheco
06 de marzo de 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario