En abril fuiste
rescatado de entre las garras de nuestros enemigos por el amor que tu pueblo te
tiene. Que horroroso fue cuando un hombre, plantado frente a las cámaras nos daba la noticia de
que nos quitaban todo por lo que habíamos venido luchando. Fue el disparador
que accionó la conciencia de tu pueblo y no pudo seguir de brazos cruzados ante
tanta atrocidad y empezó la movilización por toda Venezuela.
La unión de militares y
civiles fue la malgama perfecta para poner las cosas en su lugar. Te regresamos
de entre la muerte, porque segura estoy ese iba a ser tu destino. Ya los del
norte tenían todo preparado para desaparecerte. Sus naves estaban esperando por
ti.
Nunca se pensó que este
pueblo dicharachero y bonchón había entendido la grandeza de nuestros logros,
de tu presencia y de tu entrega. Muchos bajaron de los cerros gritando “Dónde
está Chávez”, “Queremos ver a Chávez”. Nos sentimos como si nos hubiesen
quitado un brazo, el corazón, los pulmones. Pero aún así nuestros cuerpos se
movían hacia Miraflores para exigir tu presencia. Se podían ver, adultos y
niños conmovidos llorando porque no sabían el paradero de su Líder.
Hasta tú quedaste impresionado
por tanto amor. En tus ojos se veía que no cabías de asombro, el pueblo te
solicitaba, el pueblo exigía que te entregaran. Hasta hoy en el mundo, cuando
se recuerda ese hecho, no se encuentra explicación de tanto amor y entrega. No
saben que con tu forma de ser y de actuar nos llegaste muy adentro de nuestros
corazones.
Ahora tenemos un
enemigo más que pretende alejarte de nosotros, porque los otros, mi Presidente
siguen allí, vulgares e inhumanos tratando de enredar el proceso de tu sanación
y la mal política que ellos hacen. Pero como ya tú sabes, tu pueblo está más
claro que nunca. Con tus reiterados consejos de prepararnos, de estudiar, de
abrazar a nuestro país como algo muy propio. Nos enseñaste amar el mapa de
Venezuela por todos sus costados, es por eso que en estas elecciones arrasamos
con las gobernaciones y ahora nuestro mapa está rojo rojito y las 3 que nos
faltan, entraran por el riel más temprano que tarde. Ahora que los apátridas
creen que estamos solos, es cuando nos crecemos y entendemos que todos somos
CHÁVEZ y que no daremos cuartel a quien quiere sabotear nuestra Revolución.
Presidente, solo le
pido que tenga paciencia en su tratamiento y recuerde que usted no ha arado en
el mar. Su pueblo está consciente de todo lo que tenemos que hacer para seguir
siendo LIBRES.
¡Viviremos y
Venceremos!
Carmen Pacheco
08 de enero de 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario